Sal Lobos es extraída desde una de las fuentes de sal líderes en el mundo, emplazada en un lugar privilegiado por sus condiciones climáticas y estratégico en cuanto a sus amplias alternativas en logística.

Ubicado en la I Región de Chile, 80 kilómetros al suroeste de la ciudad de Iquique, el Salar Grande de Tarapacá no sólo representa un atractivo turístico de Chile, sino también, es considerado uno de los yacimientos de sal más extensos y descontaminados del planeta.

Se estima que sus reservas podrían atender la demanda mundial por al menos 5 mil años y su materia prima es obtenida mediante explotación a tajo abierto, consiguiendo de forma escalonada el recurso desde diversos niveles de profundidad, según el uso posterior de cada tipo de sal.

El Salar Grande de Tarapacá cuenta una capacidad productiva de 26 mil toneladas anuales. Próximo a Puerto Patillos y zonas aduaneras, sus productos son distribuidos de manera eficiente a lo largo del país y exportados al extranjero.

Mediante procesos de extracción, producción y logística que cumplen con altos estándares de calidad y de respeto al medio ambiente, Lobos desarrolla sal para cada una de las necesidades de la industria alimenticia y los consumidores en hogares chilenos.

Por todas estas razones, hace ya 105 años, Lobos es reconocido mundialmente por sus productos de insuperable calidad, blancura, pureza y sabor.